lunes, 26 de diciembre de 2011

La Primavera Árabe

Las instituciones occidentales supuestamente con experiencia en Medio Oriente no previeron la ola de cambios en la región, iniciada en diciembre de 2010. Agencias de inteligencia, centros de estudios, diplomáticos, comentaristas de televisión y periodistas occidentales se quedaron cortos de palabras ante lo que ocurría.



Uno de los instrumentos más potentes para organizar protestas masivas en Egipto, Túnez, Siria, Yemen y otros países árabes fueron las oraciones vespertinas islámicas de los viernes. Basta ingresar en Google y buscar "Viernes de ira" para comprender el impacto de esas convocatorias.


A las oraciones vespertinas de los viernes acuden cientos, a veces miles de personas cada semana, y por ello fueron fundamentales para los levantamientos árabes. Eran los principales lugares de encuentro para los manifestantes, no solo por su valor espiritual, sino también por la facilidad con que podían reclutar a otras personas.


Internet pudo haber ayudado a difundir algunos de los llamados iniciales en Egipto, con 85 millones de habitantes, para la protesta del 25 de enero. Pero la real revolución en ese país del norte de África nació el viernes 28 de enero, convocatoria que desató un efecto dominó en toda la región.

No hay comentarios:

Publicar un comentario