Por Antoaneta Becker
La preocupación de China por el lento
fallecimiento del dólar justifica su publicitada compra de deuda de gobiernos
europeos. Pero, con la crisis del euro en ciernes, los mandarines financieros chinos
buscan un pilar más sólido para sus reservas de divisas que ya suman tres
billones de dólares.
Mientras la crisis de endeudamiento de la
eurozona se propaga de Grecia y Portugal a países como Italia y amenaza la
propia supervivencia del euro, financistas y economistas chinos se vuelcan otra
vez al oro para garantizar estabilidad.
Yu Yongding, ex asesor del Banco Central de
China manifestó que la deuda de Estados
Unidos aumenta y empeora su relación con el producto interno bruto.. También
pronosticó problemas con los activos del país norteamericano y la economía
global. Alrededor de 1,2 billones de dólares de reservas chinas están
invertidas en bonos del tesoro estadounidense.
Ante la posibilidad de que empresas
calificadoras de riesgo como Standard & Poor's y Moody's reduzcan la nota
máxima que todavía ostenta la deuda estadounidense, crece el temor de que ese
país no pueda seguir pagando los intereses a sus acreedores, en especial a
China.
Beijing contribuyó el año pasado a evitar
una profunda crisis del euro al comprar bonos griegos a cambio de un contrato
de arrendamiento de 35 años del puerto de Pireo, en Atenas. Luego compró 1.400
millones de dólares en bonos españoles, impulsando la confianza del mercado
respecto de España.
La generosidad de China hacia Europa llevó
al Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, un influyente grupo de estudio, a
alertar de que el "interés de Beijing por Europa perjudica los intereses
del continente" y amenaza con poner en riesgo valores de la UE a cambio de
inversiones.
Beijing reconoce haber duplicado sus
reservas de oro, que ascienden a 1.054 toneladas, equivalentes a 54.000
millones de dólares. Y tiene previsto aumentar el volumen a 8.000 toneladas lo
que equivaldría a 410.000 millones de dólares.
No hay comentarios:
Publicar un comentario