Cuando estudiaba Ciencias Económicas tuve el privilegio de
ser alumno del ilustre CPC Cesáreo Alonso Gallarday , uno de
los mejores contadores del Perú, ex Socio Principal de Ernst &Young y de Alonso & Asociados , nombrado Contador Benemérito
por XVII Congreso Nacional de Contadores Públicos y a quien le pedí que fuera
mi padrino en un duelo al que me había retado,
en 1958, Alberto Valencia
Cárdenas dirigente aprista, quien sería diputado por Ayacucho(1985-1990) y
Alonso me dijo que me olvidara de tal tontería ya que el hablaría con Valencia,
lo que hizo dando fin a dicho asunto.
En julio de 1962
ingresé a trabajar, como Gerente General, en PERUCONSULT lo que fue un importante progreso económico ya
que mis nuevos ingresos me permitieron
comprar mi primer automóvil y mudarnos a
un mejor departamento.
Durante un año
trabajé en esa empresa donde
también trabajaban, entre otros que no
recuerdo, Martin de Althaus, tío del conocido comentarista Jaime de Althaus, Manuel
( Manolo) Moreyra Loredo y Valentin Gazzani Bosworth quien, 40 años después, en un artículo del diario La
Razón, se atribuiría mi ingreso al Banco
de la Vivienda.
A pesar del incremento de mis ingresos económicos no me sentía satisfecho con el trabajo que
realizaba lo que tuve oportunidad de
comunicar, durante una tradicional
reunión en el bar Zela, a mi querido
amigo del barrio, compañero de clases en el CMLP y la universidad, hermano,
Herbert Morote quien ahora, después de
ser director gerente de los laboratorios
Merck Sharp & Dohme, en Perú y en México, y presidente de Becton, Dickinson
& Company, en Estados Unidos, es un acaudalado escritor reconocido internacionalmente.
(1)
Después del golpe militar, julio de 1962, desconociendo los
resultados de las elecciones, la Junta Militar de Gobierno convocó a nuevas
elecciones que se realizaron en junio de 1963 y en las que resultó
electo Fernando Belaunde Terry. Pocos días después Herbert Morote me llamó por teléfono y
me dijo que en un almuerzo de IPAE se había encontrado con Cesáreo
Alonso quien le había preguntado:
“¿Que fue de la vida de Alfredo Tapia? Tengo interés de
hablar con él.”
Llamé a Alonso y me manifestó quería conversar conmigo
porque estaba organizando el Banco de la Vivienda recientemente creado y que le
gustaría contar conmigo como miembro del departamento de Auditoria. Fui a
buscarlo a las oficinas que quedaban en el quinto piso del edificio del Banco
Continental ubicado en Lampa 545 y donde,
la atractiva recepcionista, Trinidad
Tang me condujo a su despacho.
Durante la entrevista que mantuvimos me dijo que, aunque la
remuneración ofrecida era inferior a la que yo percibía en PERUCONSULT, debía
tener en cuenta que era una gran oportunidad para mi carrera profesional ya que
el banco estaba en su etapa de formación pero que debía graduarme de Contador
Público lo más pronto posible.
Me comprometí a graduarme pero le pregunté si los directivos del banco conocían mis
actividades estudiantiles como secretario de organización del FER en San Marcos
y él me manifestó que ese aspecto ya lo
había consultado con el entonces Gerente General Claudio Bovet Echecopar quien
le había dicho que no existía ningún problema “si era
eficiente”.
Después de evaluar la propuesta durante un par de días, como
percibía que PERUCONSULT no tenía futuro y participar en la formación de un
banco lo consideraba bastante atractivo, la acepté y comencé a trabajar en el
BVP el 15 de agosto de 1963 como uno de los miembros del departamento de Auditoria de Mutuales pero al ingresar a la oficina donde, entre
otros , estaba mi escritorio me dije:
“Yo seré Gerente General de este banco”
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