miércoles, 20 de enero de 2016

Buena decisión


Cuando estudiaba Ciencias Económicas tuve el privilegio de ser alumno del   ilustre CPC Cesáreo Alonso Gallarday , uno de los mejores contadores del Perú, ex Socio Principal de Ernst &Young   y de Alonso & Asociados , nombrado Contador Benemérito por XVII Congreso Nacional de Contadores Públicos y a quien le pedí que fuera mi padrino en un duelo al que me había retado,  en 1958,  Alberto Valencia Cárdenas dirigente aprista, quien sería diputado por Ayacucho(1985-1990) y Alonso me dijo que me olvidara de tal tontería ya que el hablaría con Valencia, lo que hizo dando fin a dicho asunto.

En julio de  1962 ingresé a trabajar, como Gerente General, en PERUCONSULT  lo que fue un importante progreso económico ya que mis nuevos  ingresos me permitieron comprar mi primer automóvil  y mudarnos a un mejor departamento.

Durante un año  trabajé  en esa empresa donde también trabajaban,  entre otros que no recuerdo, Martin de Althaus, tío del conocido comentarista Jaime de Althaus, Manuel ( Manolo) Moreyra Loredo y Valentin Gazzani Bosworth quien,   40 años después, en un artículo del diario La Razón,  se atribuiría mi ingreso al Banco de la Vivienda.

A pesar  del  incremento de mis ingresos económicos   no me sentía satisfecho con el trabajo que realizaba  lo que tuve oportunidad de comunicar, durante una  tradicional reunión en el bar Zela,  a mi querido amigo del barrio, compañero de clases en el CMLP y la universidad, hermano, Herbert Morote  quien ahora, después de ser  director gerente de los laboratorios Merck Sharp & Dohme, en Perú y en México, y presidente de Becton, Dickinson & Company, en Estados Unidos, es un acaudalado escritor reconocido internacionalmente. (1)

Después del golpe militar, julio de 1962, desconociendo los resultados de las elecciones, la Junta Militar de Gobierno convocó  a nuevas  elecciones que se realizaron en junio de 1963 y en las que resultó electo Fernando Belaunde Terry. Pocos días después Herbert Morote me llamó  por teléfono y  me dijo que en un almuerzo de IPAE se había encontrado con Cesáreo Alonso  quien le había preguntado:

“¿Que fue de la vida de Alfredo Tapia? Tengo interés de hablar con él.”

Llamé a Alonso y me manifestó quería conversar conmigo porque estaba organizando el Banco de la Vivienda recientemente creado y que le gustaría contar conmigo como miembro del departamento de Auditoria. Fui a buscarlo a las oficinas que quedaban en el quinto piso del edificio del Banco Continental ubicado en Lampa 545  y donde,  la atractiva recepcionista, Trinidad Tang me condujo a su despacho.

Durante la entrevista que mantuvimos me dijo que, aunque la remuneración ofrecida era inferior a la que yo percibía en PERUCONSULT, debía tener en cuenta que era una gran oportunidad para mi carrera profesional ya que el banco estaba en su etapa de formación pero que debía graduarme de Contador Público lo más pronto posible.

Me comprometí a graduarme pero le pregunté  si los directivos del banco conocían mis actividades estudiantiles como secretario de organización del FER en San Marcos  y él me manifestó que ese aspecto ya lo había consultado con el entonces Gerente General Claudio Bovet Echecopar quien le había dicho   que no existía ningún problema “si era eficiente”.

Después de evaluar la propuesta durante un par de días, como percibía que PERUCONSULT no tenía futuro y participar en la formación de un banco lo consideraba bastante atractivo, la acepté y comencé a trabajar en el BVP el 15 de agosto de 1963 como uno de los miembros  del departamento de Auditoria de Mutuales  pero al ingresar a la oficina donde, entre otros , estaba mi escritorio me dije:  

“Yo seré Gerente General de este banco”

 


 

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